jueves, 8 de octubre de 2009

Posición del Área de Asuntos Religiosos de la FELGTB frente a las últimas declaraciones del Vaticano en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU


Tras la celebración de la última reunión en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, Silvano Tomasi, observador permanente del Vaticano ante la ONU, ha hecho unas declaraciones sobre la pedofilia dentro de la Iglesia Católica afirmando que "dentro del clero católico, sólo entre el 1,5% y el 5% de los religiosos ha cometido actos de ese tipo", que la proporción es mucho mayor entre "los familiares, cuidadores, amigos y parientes de las víctimas", y agregó que "no se debería hablar de pedofilia sino de homosexuales atraídos por adolescentes. De todos los curas implicados en casos de este tipo, entre el 80% y el 90% pertenecen a la minoría sexual que practica la efebofilia, es decir, los que tienen relaciones con varones de los 11 años a los 17".

En primer lugar, es inaceptable la forma que la Iglesia Católica está abordando el tema. Excepto algunos grupos de la Iglesia de Base que han denunciado estos hechos, el resto sigue haciendo oídos sordos. Mayormente la jerarquía católica es quien intenta ocultar y tapar los delitos de abusos a menores, bien sea por vergüenza o corporativismo. No es lícito ocultar un delito y juzgarlo en la intimidad. La sociedad es quien tiene la potestad de juzgar bajo el Estado de Derecho, de lo contrario se estará apoyando un Estado arbitrario del que cada persona puede hacer su propia Ley bajo sus dominios. Los Estados Feudales acabaron hace ya mucho tiempo.

En segundo lugar, es inaceptable querer hacer comparaciones para demostrar que “yo soy el menos malo”. Dicen que “mal de muchos, consuelo de tontos”, y efectivamente es así. El daño al individuo se origina en el mismo grado. Y lo peor de todo es que ocurre en el seno de una institución religiosa, desde la ingenuidad del menor y la confianza de los adultos.

En tercer lugar, es inaceptable querer relacionar la pedofilia con la homosexualidad. Denota una gran ignorancia sobre ambas cuestiones, y un odio muy marcado hacia las personas homosexuales. No solo se producen abusos sexuales a menores varones, como tampoco son sacerdotes varones los únicos que los cometen. El lenguaje utilizado por el Sr. Tomasi como representante de la Iglesia Católica es machista y homófobo, y por lo tanto, totalmente rechazable por la comunidad cristiana que trabaja por el amor de Dios, desde el reconocimiento de la igualdad como parte de la creación.

Denunciamos a la jerarquía y otras ideologías neoconservadoras como responsables de la actual situación de la Iglesia Católica. Su obstinación en la condena de la sexualidad humana y la persecución de la libertad sexual ha provocado, y sigue provocando, una culpabilización interna de la persona humana por sus propios sentimientos. Ello da lugar a la represión y minusvaloración del individuo como ser sexuado, y a la negación de los dones que Dios otorga a su creación. La persona reprimida necesita liberar su tensión interna, y ello puede desembocar en actos violentos hacia sus semejantes, la locura, e incluso el suicidio. Los abusos a menores son consecuencia de esta represión. Querer culpar a otras minorías no es ético. La Iglesia Católica debe hacer autocrítica y ser capaz de darse cuenta de sus propios errores. Cuanto más tarde en hacerlo, más gente sufrirá.


Juan Antonio Férriz Papí
Coordinador del Área de Asuntos Religiosos – FELGTB (Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales)-- Área de Asuntos Religiosos - FELGTB

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