Difundimos la Gacetilla de Prensa de JxD:
Jóvenes x la Diversidad (JxD), organización social abocada a la defensa de los derechos humanos y los derechos de la diversidad afectivo-sexual, llevará a cabo entre este sábado 5 de diciembre y el sábado 12 del corriente la tercera edición de la “Semana de la Diversidad” en el Conurbano Bonaerense.
Entre otras actividades programadas en el marco de esta semana y destinadas a celebrar la diversidad a la vez que reclamar enérgicamente políticas públicas tendientes a una sociedad plural y libre de discriminación, se dictará un taller de prevención de HIV y se realizará un festival de cortos de diversidad sexual en Lanús. Esta convocatoria, articulada con el Municipio de ese Distrito, se realizará este sábado 5 de diciembre.
En tanto, el jueves 10 de diciembre, en conmemoración del día internacional de los derechos humanos, habrá una volanteada general y simultánea en aras de la visibilización de los derechos de la diversidad afectivo-sexual en varios barrios populares del Conurbano provincial.
Otra de las actividades destacadas de la semana tendrá lugar el sábado 12 de diciembre, desde las 20.30, oportunidad en que se brindará, en Morón, un taller de “noviazgos diversos libres de violencia”, en articulación con la Dirección de Políticas de Género de ese Municipio.
Para obtener más información detallada sobre días, horarios y direcciones de las diversas actividades programadas por JxD, se puede acceder al sitio web de la organización, www.jovenesporladiversidad.org.
Contactos de Prensa:
Darío Arias / Diego Bocchio - Jóvenes por la Diversidad (15 5805 3165)
jovenesxladiversidad@gmail..com / www.jovenesporladiversidad.org
- - -
sábado, 5 de diciembre de 2009
viernes, 4 de diciembre de 2009
Los retos de la Teología en el siglo XXI
En “Los retos de la teología en el siglo XXI”, José Comblin distingue entre religión y evangelio al punto de afirmar que “El cristianismo no es originalmente una religión y Jesús no fundó ninguna religión. Más tarde los cristianos fundaron la religión cristiana, creación humana y no divina”.
Entiende Comblin que el reino de Dios inaugurado por Jesús “no es ningún reino religioso” sino “una renovación de toda la humanidad” que cambia el sentido de la historia humana “abriendo una nueva época, la última”, por lo que no se trata de un discurso religioso sino de “un mensaje y una historia meta-política”.
Dada la necesidad de que “los seres humanos no pueden vivir sin religión, los discípulos de Cristo durante 2000 años construyeron una religión que fue como el revestimiento del mensaje cristiano”, que en muchos casos ocultó el evangelio.
Aquí es donde Comblin remarca una de sus ideas-ejes al exponer que la tarea de la teología es liberar al evangelio de la religión. “Es mostrar la distinción, buscar lo que es el evangelio y todo lo que se añadió y puede o debe cambiar para ser fiel a ese evangelio” por lo que la Teología “está al servicio del pueblo cristiano o aun no cristiano, para que conozca el verdadero evangelio y pueda llegar a la fe verdadera y no a un sentimiento religioso”
La tarea exige revisar lo que es creer en Dios, de quien se tiene “apenas una idea común a toda la humanidad bajo muchas formas diferentes” No se conoce a Dios, “porque a Dios nadie jamás lo ha visto y nadie sabe lo que es. Creen que lo conocen, se equivocan y engañan a los demás”
La afirmación básica de que “Dios se dio a conocer en Jesucristo” debe leerse con esclarecimiento para no perder de vista que Dios se da a conocer “en la vida de Jesús” no por medio de palabras, discursos o de doctrinas. Esa puesta a punto “hace caducar cualquier discurso sobre Dios y cualquier teología que son construcciones humanas” Comblin dice que “es un error” el suponer que ese discurso expresa lo que Jesús quiso decir y no dijo. Para Comblin “Si no lo dijo, ese mismo silencio ya es una revelación”
El autor introduce una polémica variante al comentar el texto de que en Jesús “Dios se hizo carne” ya que “no se dice hombre”. Explica que “hombre es una categoría ambigua. ¿Qué es ser hombre?” pero “carne” “significa una vida humana con toda su debilidad, expuesta a todos los accidentes del mundo material, una vida hecha de esperanzas, ilusiones y desilusiones, proyectos, éxitos y fracasos, hecha de alegría y tristeza, que finalmente termina en la muerte. La carne es todo eso y mucho más”
.
El espinoso tema de la “La libertad de Dios”, Comblin lo encara diciendo que es el “abandono de todo poder” visto en la vida de Jesús que “no se impone, no condena, no obliga” “La fuerza de Dios está en el testimonio y en el amor a los rechazados, pecadores, víctimas, pobres en general. Esas son sus fuerzas. Es un Dios muy diferente de los dioses imaginados por las religiones, incluso por la religión cristiana”.
Comblin alerta de que “Todas las religiones ofrecen una imagen de la humanidad como algo fijo, estable, positivo globalmente, inmutable, creación de Dios” por lo cual “Querer cambiar es estar contra Dios” que las lleva a “no aceptar otro conflicto que no sea conflicto de las religiones” mientras que “Para Jesús el conflicto no es de religiones, es el conflicto de dos clases, los dominadores y los dominados”
Si bien “Todas las religiones predican que hay que ayudar a los pobres” y que “La limosna es sumamente estimada en todas las religiones” para Comblin “El evangelio dice otra cosa” “El evangelio se dirige a los pobres porque ellos son los llamados a liberar a la humanidad” dado que “No dominan y por eso pueden ser libres”
“El gran desafío es convencer a los pobres de que tienen la fuerza del Espíritu para seguir el camino de Jesús y son capaces de construir un mundo nuevo, aun sin dinero, sin poder político, sin poder cultural” es la tajante afirmación de Comblin
Al introducirse en el apasionante terreno de la comunicación del evangelio en los tiempos actuales, Comblin revalora el hablar de Jesús mediante “metáforas, narraciones, parábolas, sentencias, consejos, observaciones sobre la experiencia del momento”
Sin abandonar el eje de que “La tarea de la teología será liberar el evangelio de la rigidez del dogma” mantiene que “En la religión la parte más importante es el culto” pero pregunta si la forma de realizar ese culto tiene valor en el día actual. Esas palabras dirigidas hacia el interior de la Iglesia Católica Romana, son válidas para cualquier otra iglesia que deben preguntarse “¿Cuáles serían los gestos y las palabras que serían significativos para la nueva generación?”
Un tratamiento similar tiene el análisis de la institución eclesial. “Todas las religiones se dan una institución cuyo elemento básico son los sacerdotes cuya misión consiste principalmente en el culto” por lo que la religión cristiana no podía escapar a esa expresión institucional.
Al examinar la historia de la Iglesia, especialmente la Católica Romana, Comblin observa que hoy “El sistema es rigurosamente monárquico. Todos los poderes están en el Papa y el Papa delega una parte de ellos a los obispos y éstos a los presbíteros y diáconos” y que “El rechazo del clero es uno de los motivos fundamentales del abandono de la Iglesia. En las otras Iglesias dichas históricas el problema es igual”
“Durante siglos los teólogos se han dedicado a explicar y justificar todos los elementos del sistema. Los tiempos han cambiado. Todo lo que estaba ligado a la cultura tradicional, perdió su sentido y su legitimidad. La teología pondrá en contacto el evangelio y el mundo actual” finaliza Comblin su sustancioso trabajo.+ (PE)
Nota. “Los retos de la teología en el siglo XXI”, de José Comblin, fue distribuido por el Movimiento También Somos Iglesia-Chile.
- - -
Publicado por Prensa Ecuménica el 4 de Diciembre de 2009
http://www.ecupres.com.ar/noticias.asp?Articulos_Id=4177
- - -
Entiende Comblin que el reino de Dios inaugurado por Jesús “no es ningún reino religioso” sino “una renovación de toda la humanidad” que cambia el sentido de la historia humana “abriendo una nueva época, la última”, por lo que no se trata de un discurso religioso sino de “un mensaje y una historia meta-política”.
Dada la necesidad de que “los seres humanos no pueden vivir sin religión, los discípulos de Cristo durante 2000 años construyeron una religión que fue como el revestimiento del mensaje cristiano”, que en muchos casos ocultó el evangelio.
Aquí es donde Comblin remarca una de sus ideas-ejes al exponer que la tarea de la teología es liberar al evangelio de la religión. “Es mostrar la distinción, buscar lo que es el evangelio y todo lo que se añadió y puede o debe cambiar para ser fiel a ese evangelio” por lo que la Teología “está al servicio del pueblo cristiano o aun no cristiano, para que conozca el verdadero evangelio y pueda llegar a la fe verdadera y no a un sentimiento religioso”
La tarea exige revisar lo que es creer en Dios, de quien se tiene “apenas una idea común a toda la humanidad bajo muchas formas diferentes” No se conoce a Dios, “porque a Dios nadie jamás lo ha visto y nadie sabe lo que es. Creen que lo conocen, se equivocan y engañan a los demás”
La afirmación básica de que “Dios se dio a conocer en Jesucristo” debe leerse con esclarecimiento para no perder de vista que Dios se da a conocer “en la vida de Jesús” no por medio de palabras, discursos o de doctrinas. Esa puesta a punto “hace caducar cualquier discurso sobre Dios y cualquier teología que son construcciones humanas” Comblin dice que “es un error” el suponer que ese discurso expresa lo que Jesús quiso decir y no dijo. Para Comblin “Si no lo dijo, ese mismo silencio ya es una revelación”
El autor introduce una polémica variante al comentar el texto de que en Jesús “Dios se hizo carne” ya que “no se dice hombre”. Explica que “hombre es una categoría ambigua. ¿Qué es ser hombre?” pero “carne” “significa una vida humana con toda su debilidad, expuesta a todos los accidentes del mundo material, una vida hecha de esperanzas, ilusiones y desilusiones, proyectos, éxitos y fracasos, hecha de alegría y tristeza, que finalmente termina en la muerte. La carne es todo eso y mucho más”
.
El espinoso tema de la “La libertad de Dios”, Comblin lo encara diciendo que es el “abandono de todo poder” visto en la vida de Jesús que “no se impone, no condena, no obliga” “La fuerza de Dios está en el testimonio y en el amor a los rechazados, pecadores, víctimas, pobres en general. Esas son sus fuerzas. Es un Dios muy diferente de los dioses imaginados por las religiones, incluso por la religión cristiana”.
Comblin alerta de que “Todas las religiones ofrecen una imagen de la humanidad como algo fijo, estable, positivo globalmente, inmutable, creación de Dios” por lo cual “Querer cambiar es estar contra Dios” que las lleva a “no aceptar otro conflicto que no sea conflicto de las religiones” mientras que “Para Jesús el conflicto no es de religiones, es el conflicto de dos clases, los dominadores y los dominados”
Si bien “Todas las religiones predican que hay que ayudar a los pobres” y que “La limosna es sumamente estimada en todas las religiones” para Comblin “El evangelio dice otra cosa” “El evangelio se dirige a los pobres porque ellos son los llamados a liberar a la humanidad” dado que “No dominan y por eso pueden ser libres”
“El gran desafío es convencer a los pobres de que tienen la fuerza del Espíritu para seguir el camino de Jesús y son capaces de construir un mundo nuevo, aun sin dinero, sin poder político, sin poder cultural” es la tajante afirmación de Comblin
Al introducirse en el apasionante terreno de la comunicación del evangelio en los tiempos actuales, Comblin revalora el hablar de Jesús mediante “metáforas, narraciones, parábolas, sentencias, consejos, observaciones sobre la experiencia del momento”
Sin abandonar el eje de que “La tarea de la teología será liberar el evangelio de la rigidez del dogma” mantiene que “En la religión la parte más importante es el culto” pero pregunta si la forma de realizar ese culto tiene valor en el día actual. Esas palabras dirigidas hacia el interior de la Iglesia Católica Romana, son válidas para cualquier otra iglesia que deben preguntarse “¿Cuáles serían los gestos y las palabras que serían significativos para la nueva generación?”
Un tratamiento similar tiene el análisis de la institución eclesial. “Todas las religiones se dan una institución cuyo elemento básico son los sacerdotes cuya misión consiste principalmente en el culto” por lo que la religión cristiana no podía escapar a esa expresión institucional.
Al examinar la historia de la Iglesia, especialmente la Católica Romana, Comblin observa que hoy “El sistema es rigurosamente monárquico. Todos los poderes están en el Papa y el Papa delega una parte de ellos a los obispos y éstos a los presbíteros y diáconos” y que “El rechazo del clero es uno de los motivos fundamentales del abandono de la Iglesia. En las otras Iglesias dichas históricas el problema es igual”
“Durante siglos los teólogos se han dedicado a explicar y justificar todos los elementos del sistema. Los tiempos han cambiado. Todo lo que estaba ligado a la cultura tradicional, perdió su sentido y su legitimidad. La teología pondrá en contacto el evangelio y el mundo actual” finaliza Comblin su sustancioso trabajo.+ (PE)
Nota. “Los retos de la teología en el siglo XXI”, de José Comblin, fue distribuido por el Movimiento También Somos Iglesia-Chile.
- - -
Publicado por Prensa Ecuménica el 4 de Diciembre de 2009
http://www.ecupres.com.ar/noticias.asp?Articulos_Id=4177
- - -
miércoles, 2 de diciembre de 2009
El derecho a tener derechos
Por Lisandro Orlov*
En el contexto de la sociedad argentina y en el de las comunidades de fe en Argentina se ha instalado el debate sobre el acceso de las personas de orientación homosexual al contrato matrimonial. Desde mi identidad religiosa y como pastor de una iglesia evangélica, quiero decirle a quienes se preparan para celebrar el primer casamiento gay en el país, que los protestantes y evangélicos conocemos esa experiencia de exclusión de derechos y el difícil camino para llegar a una igualdad de derechos. Es por ello que me uno a esta celebración.
Quienes en algún momento hemos sido considerados “disidentes”,“cismáticos”, “herejes” o una amenaza a la identidad nacional, por quienes se han sentido dueños de la nacionalidad, podemos ahora compartir con la comunidad homosexual el sentimiento de que ya nosotras y nosotros mismo hemos estado allí, en esa situación de exclusión. Conocemos esa amargura por el desconocimiento de derechos y ser tratados como ciudadanos y ciudadanas de segunda. Es por ello y fundamentado en la memoria histórica y en mi identidad religiosa que quiero unirme a la alegría de este paso en el ejercicio de los derechos de ciudadanía y compartir el fundamento de mi apoyo a esta apertura a vivir los mismos derechos y obligaciones con los mismos nombres y con las mismas reglamentaciones. No es por capricho ni por demagogia que apoyo la celebración de las bodas de la semejanza sino por fidelidad a mi compromiso con la libertad religiosa fundamento de todas las libertades y de todas las igualdades.
En primer lugar quiero recordar que este debate ya ocurrió en Argentina. Durante muchos siglos, a lo largo de todo el Virreinato del Río de la Plata , luego con las Provincias Unidas y más tarde durante los primeros 40 años de vigencia del Código Civil, las y los protestantes no teníamos acceso al reconocimiento legal del matrimonio. Quienes no confesaban la pertenencia a la Iglesia Católica Romana no teníamos acceso al reconocimiento del matrimonio ni podíamos ser enterrados en los mismos cementerios ni anotar legalmente a sus hijos e hijas. Ese desconocimiento de derechos ya lo conocimos. La discusión que se implanto cuando se aprobó la Ley de Registro Civil tiene muchísimas semejanzas con el actual debate. Aquellos que tenían el poder de la hegemonía religiosa, con los mismos argumentos y con los mismos actores, emprendieron una cruzada en contra del Registro Civil. Fundamentado sus posiciones en que esa legislación era un atentado y una violación al carácter sacramental del matrimonio y que ponía en peligro una institución básica de la sociedad. Arzobispos, obispos y presbíteros diversos se opusieron con todas sus energías a conceder los mismos derechos con los mismos nombres a los protestantes y disidentes de esas posiciones hegemónicas. El debate fue tan intenso que un nuncio apostólico de la Ciudad del Vaticano fue expulsado y durante varios años se interrumpieron las relaciones entre ese Estado y el gobierno argentino. Diversos obispos fueron sancionados por su oposición a la novedad del Registro Civil pero la voluntad política y las convicciones del gobierno en defensa de la autonomía del Estado de cualquier ingerencia religiosa prevaleció. El gobierno entendió que debe legislar para todos los ciudadanos y ciudadanas. Las iglesias protestantes y toda la diversidad religiosa establecida en la Argentina acompaño y apoyó ese cambio en la legislación referente a matrimonio, cementerios y registro de nacimientos. Es por ello que ahora y en continuidad con aquel apoyo, es que sostengo el derecho de la comunidad homosexual argentina a gozar de los mismos derechos y las mismas obligaciones que establece el contrato de matrimonio.
Es importante recordar que estamos hablando de un contrato, porque de eso se trata cuando hablamos de la Ley Nacional de Matrimonios, que no afecta en nada nuestras convicciones religiosas y no nos impone absolutamente ninguna obligación a modificar nuestra comprensión sobre la unión de dos personas en una relación comprometida, de amor, respeto, equidad y justicia. Cada comunidad religiosa hemos de seguir afirmando exactamente lo mismo he hemos dicho hasta ayer.
Por otra parte, tenemos que poner en contexto este debate. Estamos hablando de una Ley para modificar el Código Civil y no de una modificación de las Sagradas Escrituras. El debate es por un tema que compete a la sociedad secular donde a lo largo de los siglos los conceptos relacionados con el contrato matrimonial han sido diversos y sufrieron muchas modificaciones porque en el área civil se utiliza la razón como herramienta de discusión y no la revelación divina. Como protestantes hemos acompañado y apoyado muchos de esos cambios porque garantizaban los derechos de las mujeres, de los hijos e hijas que nacieron fuera del contrato matrimonial y la posibilidad de romper ese vínculo cuando la situación era insostenible.
Ahora estamos discutiendo las modificaciones a una ley que se refiere a un contrato civil y no estamos debatiendo cambios a ningún versículo bíblico o alteración alguna a nuestras identidades confesionales. Es un debate secular y, si bien los protestantes bendecimos los matrimonios, continúan siendo para nosotros y nosotras, contratos civiles. Es por ello que defendemos la autonomía del estado como un valor sumamente importante y que garantiza la libertad de conciencia, religiosa y el pleno ejercicio de los derechos humanos para todos y todas.
Asimismo, el compromiso la comunidad de fe a la cual pertenezco, con los derechos humanos, me impide totalmente participar de manifestación alguna que quiera impedir el pleno ejercicio de derechos a un grupo de la diversidad multifacético que compone la identidad nacional. Todas y todos los habitantes de la Argentina tienen derecho a los mismos derechos y esa es una convicción que no estamos dispuestos a negociar, negar o parcializar.
Por lo tanto, y en consecuencia, coherencia, fidelidad con la historia de mi comunidad y con mi identidad confesional, apoyo la iniciativa para que el Estado Argentino y todos sus magistrados garanticen el pleno ejercicio de los derechos de ciudadanía de todas y todos.
* Lisando Orlov es Pastor de la Iglesia Evangélica Luterana Unida.
Pastoral Ecuménica VIH-SIDA en Buenos Aires. Argentina.
- - -
Publicado por Emaús Network el 30 de Noviembre de 2009
- - -
En el contexto de la sociedad argentina y en el de las comunidades de fe en Argentina se ha instalado el debate sobre el acceso de las personas de orientación homosexual al contrato matrimonial. Desde mi identidad religiosa y como pastor de una iglesia evangélica, quiero decirle a quienes se preparan para celebrar el primer casamiento gay en el país, que los protestantes y evangélicos conocemos esa experiencia de exclusión de derechos y el difícil camino para llegar a una igualdad de derechos. Es por ello que me uno a esta celebración.
Quienes en algún momento hemos sido considerados “disidentes”,“cismáticos”, “herejes” o una amenaza a la identidad nacional, por quienes se han sentido dueños de la nacionalidad, podemos ahora compartir con la comunidad homosexual el sentimiento de que ya nosotras y nosotros mismo hemos estado allí, en esa situación de exclusión. Conocemos esa amargura por el desconocimiento de derechos y ser tratados como ciudadanos y ciudadanas de segunda. Es por ello y fundamentado en la memoria histórica y en mi identidad religiosa que quiero unirme a la alegría de este paso en el ejercicio de los derechos de ciudadanía y compartir el fundamento de mi apoyo a esta apertura a vivir los mismos derechos y obligaciones con los mismos nombres y con las mismas reglamentaciones. No es por capricho ni por demagogia que apoyo la celebración de las bodas de la semejanza sino por fidelidad a mi compromiso con la libertad religiosa fundamento de todas las libertades y de todas las igualdades.
En primer lugar quiero recordar que este debate ya ocurrió en Argentina. Durante muchos siglos, a lo largo de todo el Virreinato del Río de la Plata , luego con las Provincias Unidas y más tarde durante los primeros 40 años de vigencia del Código Civil, las y los protestantes no teníamos acceso al reconocimiento legal del matrimonio. Quienes no confesaban la pertenencia a la Iglesia Católica Romana no teníamos acceso al reconocimiento del matrimonio ni podíamos ser enterrados en los mismos cementerios ni anotar legalmente a sus hijos e hijas. Ese desconocimiento de derechos ya lo conocimos. La discusión que se implanto cuando se aprobó la Ley de Registro Civil tiene muchísimas semejanzas con el actual debate. Aquellos que tenían el poder de la hegemonía religiosa, con los mismos argumentos y con los mismos actores, emprendieron una cruzada en contra del Registro Civil. Fundamentado sus posiciones en que esa legislación era un atentado y una violación al carácter sacramental del matrimonio y que ponía en peligro una institución básica de la sociedad. Arzobispos, obispos y presbíteros diversos se opusieron con todas sus energías a conceder los mismos derechos con los mismos nombres a los protestantes y disidentes de esas posiciones hegemónicas. El debate fue tan intenso que un nuncio apostólico de la Ciudad del Vaticano fue expulsado y durante varios años se interrumpieron las relaciones entre ese Estado y el gobierno argentino. Diversos obispos fueron sancionados por su oposición a la novedad del Registro Civil pero la voluntad política y las convicciones del gobierno en defensa de la autonomía del Estado de cualquier ingerencia religiosa prevaleció. El gobierno entendió que debe legislar para todos los ciudadanos y ciudadanas. Las iglesias protestantes y toda la diversidad religiosa establecida en la Argentina acompaño y apoyó ese cambio en la legislación referente a matrimonio, cementerios y registro de nacimientos. Es por ello que ahora y en continuidad con aquel apoyo, es que sostengo el derecho de la comunidad homosexual argentina a gozar de los mismos derechos y las mismas obligaciones que establece el contrato de matrimonio.
Es importante recordar que estamos hablando de un contrato, porque de eso se trata cuando hablamos de la Ley Nacional de Matrimonios, que no afecta en nada nuestras convicciones religiosas y no nos impone absolutamente ninguna obligación a modificar nuestra comprensión sobre la unión de dos personas en una relación comprometida, de amor, respeto, equidad y justicia. Cada comunidad religiosa hemos de seguir afirmando exactamente lo mismo he hemos dicho hasta ayer.
Por otra parte, tenemos que poner en contexto este debate. Estamos hablando de una Ley para modificar el Código Civil y no de una modificación de las Sagradas Escrituras. El debate es por un tema que compete a la sociedad secular donde a lo largo de los siglos los conceptos relacionados con el contrato matrimonial han sido diversos y sufrieron muchas modificaciones porque en el área civil se utiliza la razón como herramienta de discusión y no la revelación divina. Como protestantes hemos acompañado y apoyado muchos de esos cambios porque garantizaban los derechos de las mujeres, de los hijos e hijas que nacieron fuera del contrato matrimonial y la posibilidad de romper ese vínculo cuando la situación era insostenible.
Ahora estamos discutiendo las modificaciones a una ley que se refiere a un contrato civil y no estamos debatiendo cambios a ningún versículo bíblico o alteración alguna a nuestras identidades confesionales. Es un debate secular y, si bien los protestantes bendecimos los matrimonios, continúan siendo para nosotros y nosotras, contratos civiles. Es por ello que defendemos la autonomía del estado como un valor sumamente importante y que garantiza la libertad de conciencia, religiosa y el pleno ejercicio de los derechos humanos para todos y todas.
Asimismo, el compromiso la comunidad de fe a la cual pertenezco, con los derechos humanos, me impide totalmente participar de manifestación alguna que quiera impedir el pleno ejercicio de derechos a un grupo de la diversidad multifacético que compone la identidad nacional. Todas y todos los habitantes de la Argentina tienen derecho a los mismos derechos y esa es una convicción que no estamos dispuestos a negociar, negar o parcializar.
Por lo tanto, y en consecuencia, coherencia, fidelidad con la historia de mi comunidad y con mi identidad confesional, apoyo la iniciativa para que el Estado Argentino y todos sus magistrados garanticen el pleno ejercicio de los derechos de ciudadanía de todas y todos.
* Lisando Orlov es Pastor de la Iglesia Evangélica Luterana Unida.
Pastoral Ecuménica VIH-SIDA en Buenos Aires. Argentina.
- - -
Publicado por Emaús Network el 30 de Noviembre de 2009
- - -
Difundimos las siguientes actividades:
Jornada sobre “Matrimonio entre personas del mismo sexo”
Facultad de Derecho – Universidad de Buenos Aires (UBA) Avenida Figueroa Alcorta 2263, Ciudad de Buenos Aires 1° piso, Salón de usos múltiples del Instituto Gioja
Viernes 4 de diciembre de 2009. 16 a 20 Hs.
Panel 1 (16:00 a 18:00 hs)
María Rachid, Alex Freyre - José Di Bello, Nestor Solari
Panel 2 (18:15 20:00 hs)
Andrés Gil Domínguez, José Miguel Onaindia, Laura Clérico, Roberto Gargarella
“PRIMERAS JORNADAS NACIONALES ABOLICIONISTAS SOBRE PROSTITUCIÓN Y TRATA DE MUJERES NIÑAS/OS”
4 Y 5 DE DICIEMBRE DE 2009 - CABA Facultad de Filosofía y Letras - UBA
www.jornadasabolicionistas2009.blogspot.com
El futuro ya llegó.
Las maternidades lésbicas en la sociedad actual.
Sábado 5 de diciembre – 17 Hs. Piedras 1065 CABA
lesmadres invita a lesbianas madres y futuras madres a la charla informativa
Las convocamos con la intención de generar un espacio dónde compartir información, dudas y estrategias sobre las maternidades lésbicas. Nuevamente invitamos a poner en común nuestros saberes, nuestras historias y experiencias. ¡Las esperamos!
Actividad Trans-Gay-Bi friendly
El lugar es accesible y dispondremos espacio para niños y niñas.
lesmadres@ymail.com
http://www.lesmadres.com.ar
- - -
Facultad de Derecho – Universidad de Buenos Aires (UBA) Avenida Figueroa Alcorta 2263, Ciudad de Buenos Aires 1° piso, Salón de usos múltiples del Instituto Gioja
Viernes 4 de diciembre de 2009. 16 a 20 Hs.
Panel 1 (16:00 a 18:00 hs)
María Rachid, Alex Freyre - José Di Bello, Nestor Solari
Panel 2 (18:15 20:00 hs)
Andrés Gil Domínguez, José Miguel Onaindia, Laura Clérico, Roberto Gargarella
“PRIMERAS JORNADAS NACIONALES ABOLICIONISTAS SOBRE PROSTITUCIÓN Y TRATA DE MUJERES NIÑAS/OS”
4 Y 5 DE DICIEMBRE DE 2009 - CABA Facultad de Filosofía y Letras - UBA
www.jornadasabolicionistas2009.blogspot.com
El futuro ya llegó.
Las maternidades lésbicas en la sociedad actual.
Sábado 5 de diciembre – 17 Hs. Piedras 1065 CABA
lesmadres invita a lesbianas madres y futuras madres a la charla informativa
Las convocamos con la intención de generar un espacio dónde compartir información, dudas y estrategias sobre las maternidades lésbicas. Nuevamente invitamos a poner en común nuestros saberes, nuestras historias y experiencias. ¡Las esperamos!
Actividad Trans-Gay-Bi friendly
El lugar es accesible y dispondremos espacio para niños y niñas.
lesmadres@ymail.com
http://www.lesmadres.com.ar
- - -
lunes, 30 de noviembre de 2009
Boda y sociedad
Matrimonio homosexual: precisiones para el debate
Por Gustavo Bossert
Por primera vez en América latina se celebra en Buenos Aires un matrimonio homosexual. Una encuesta reciente muestra que las opiniones se hallan divididas entre el apoyo y la crítica. De manera que, sin ánimo de ingresar en la polémica, señalaré algunos datos que tal vez sean útiles para el análisis del tema.
La consideración del homosexual ha evolucionado intensamente en los últimos años. Hasta mediados del siglo XX, era considerado un delito en numerosos países, también en algunos de Occidente. Hoy esa barbaridad jurídica sólo sobrevive en países de Africa y de Oriente, entre ellos Libia, Sudán, Irán, Arabia Saudita, y Yemen.
Hasta 1992, la Organización Mundial de la Salud incluía la homosexualidad en un determinado tipo de enfermedades. Pero a partir de ese año, ya no la considera un trastorno mental, teniendo en cuenta que ninguna diferenciación en la conducta "ya sea política, religiosa o sexual, ni los conflictos entre individuos y la sociedad son trastornos mentales".
Desde hace años, la ciencia ha avanzado en la consideración de las posibles causas biológicas que determinan el transexualismo y la homosexualidad, tal vez unidas a factores ambientales en el homosexual, lo que descarta la tesis de que ellas responderían exclusivamente a cuestiones psicológicas, la educación recibida, etc., como antes se suponía.
Numerosas experiencias realizadas en los ámbitos científicos más calificados del mundo indican, entre esas causas, la impregnación de hormonas masculinas o femeninas en el cerebro durante la gestación y también ciertas características de un sector del hipotálamo. Entre tantos ejemplos, citaré la experiencia de las ovejas lesbianas filmadas en 1977 en la Universidad de Edimburgo: hembras masculinizadas por impregnación de testosterona en el período prenatal, que nacieron con los órganos sexuales femeninos, pero con la conducta del macho en el cortejo de las hembras, en la posición urinaria y en la riña, golpeando con su cabeza como un carnero normal. Y también se ha observado en reiteradas experiencias que un núcleo del hipotálamo en el homosexual varón tiene la estructura del núcleo de la mujer y viceversa. LA NACION informó, el 24/4/92, que en 1987 se comprobó que ciertas lesiones en el hipotálamo de grandes monos determinaron la pérdida de interés sexual por las hembras.
La doctora Diana Cohen Agrest refiere (en LA NACION, 4/11/2009) que, en una exhibición realizada en 2007 en el Museo de Historia Natural de Oslo, quedó demostrado el amor entre animales del mismo sexo, y da ejemplos incontestables. Expresa con razón que negar en el ser humano un rasgo que se observa en las otras especies representaría una mirada antropocéntrica que absurdamente excluiría a la especie humana del ecosistema.
Ante esta nueva comprensión del tema, Occidente ha avanzado en los últimos veinte años hacia el reconocimiento de derechos de las parejas homosexuales. En 1989, Dinamarca permitió por ley su registro, al conferirles casi la totalidad de efectos que produce el matrimonio, y le siguieron leyes de otros países, Noruega, Islandia, Finlandia, Suecia, Gran Bretaña, Hungría, Escocia, Suiza, Austria, República Checa, Luxemburgo, Alemania, Nueva Zelanda, Eslovenia, entre otros.
Pero luego, a partir de la ley de Holanda de 2001, algunos países han admitido el matrimonio homosexual. En tal sentido, Noruega, Suecia, Canadá, España, Sudáfrica, algunos estados de EE.UU. Y ahora, en nuestro país se halla abierto el debate sobre su admisión.
Se sostiene que el matrimonio heterosexual es un concepto antropológico, un dato de la realidad, por lo que sería contrario a la naturaleza el matrimonio homosexual. Se contesta señalando que el matrimonio es una creación del hombre; tras siglos de endogamia y luego de exogamia, la familia evolucionó hacia la monogamia por razones de diversa índole, lograr un orden en las relaciones sexuales, el cuidado de los hijos y los ancianos, motivos económicos (compartir tareas productivas), religiosos (el culto de los dioses del hogar), y así se afirmaron los lazos espirituales de la pareja. Con el correr del tiempo, la pareja se institucionalizó en el matrimonio.
Se sostiene que el matrimonio homosexual es contrario a la finalidad esencial del matrimonio, como es la procreación. Se contesta que, si bien el Código de Derecho Canónico de 1917 establecía entre los fines primarios del matrimonio la procreación, y el Código de 1983 que lo modificó no lo contradice, nuestro derecho no establece como fin del matrimonio la procreación -más allá de ser un proyecto noble de la pareja- por lo que no es posible demandar la nulidad del matrimonio por esterilidad. De otro modo, no podrían casarse los que por edad o por alguna enfermedad o accidente no pueden procrear.
Creo útil recordar que las resoluciones del Consejo de Europa del 7/5/1988 y del Parlamento Europeo del 8/2/1997 propician la plena eficacia de pactos y contratos matrimoniales de hecho celebrados entre convivientes, y la igualdad de trato en todas las cuestiones jurídicas y administrativas, con independencia de la orientación sexual de los interesados o afectados. Y el Parlamento Europeo, en 2003, consideró aplicable la expresión "familia", incluida la pareja homosexual, para todos los temas vinculados al derecho de residencia en los países europeos y la libertad de circulación entre ellos.
Los artículos 172 y 188 del Código Civil requieren el consentimiento de un hombre y una mujer para la existencia del matrimonio. En pro de la admisión del matrimonio homosexual se predica la inconstitucionalidad de dichas normas, conforme al principio antidiscriminatorio contenido en diversos textos que, por cierto, no mencionan expresamente a dicho matrimonio ni otras situaciones particulares.
Nuestra Corte Suprema, en un caso de reclamo de personería jurídica de una entidad de homosexuales, señaló, el 21/11/2006, que la denegación fundada en la orientación sexual viola los artículos 16 (igualdad ante la ley) y 19 (respeto a las acciones privadas) de la Constitución nacional.
La Constitución de la ciudad de Buenos Aires (art. 14) rechaza toda discriminación "por raza, etnia, género, orientación sexual?". La ley 32.592 de 1998 sanciona los actos discriminatorios determinados por la "raza, religión, sexo?". Varios tratados de derechos humanos incorporados al art. 75, inc. 22, de la Constitución "aseguran el respeto a todos los individuos sin distinción alguna de raza, color, sexo [?]".
Contra la posibilidad del matrimonio homosexual, se argumenta que la letra de los tratados que aseguran al hombre y a la mujer el derecho de casarse sólo protege al matrimonio heterosexual. Pero respecto de la interpretación gramatical, se advierte que los tratados no establecen el derecho de casarse un hombre con una mujer, redacción que habría excluido el matrimonio homosexual.
Se halla abierto, entonces, el debate sobre una solución definitiva de futuro.
El autor fue juez de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
- - -
Publicado por La Nación del 30 de Noviembre de 2009
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1205755
- - -
Por Gustavo Bossert
Por primera vez en América latina se celebra en Buenos Aires un matrimonio homosexual. Una encuesta reciente muestra que las opiniones se hallan divididas entre el apoyo y la crítica. De manera que, sin ánimo de ingresar en la polémica, señalaré algunos datos que tal vez sean útiles para el análisis del tema.
La consideración del homosexual ha evolucionado intensamente en los últimos años. Hasta mediados del siglo XX, era considerado un delito en numerosos países, también en algunos de Occidente. Hoy esa barbaridad jurídica sólo sobrevive en países de Africa y de Oriente, entre ellos Libia, Sudán, Irán, Arabia Saudita, y Yemen.
Hasta 1992, la Organización Mundial de la Salud incluía la homosexualidad en un determinado tipo de enfermedades. Pero a partir de ese año, ya no la considera un trastorno mental, teniendo en cuenta que ninguna diferenciación en la conducta "ya sea política, religiosa o sexual, ni los conflictos entre individuos y la sociedad son trastornos mentales".
Desde hace años, la ciencia ha avanzado en la consideración de las posibles causas biológicas que determinan el transexualismo y la homosexualidad, tal vez unidas a factores ambientales en el homosexual, lo que descarta la tesis de que ellas responderían exclusivamente a cuestiones psicológicas, la educación recibida, etc., como antes se suponía.
Numerosas experiencias realizadas en los ámbitos científicos más calificados del mundo indican, entre esas causas, la impregnación de hormonas masculinas o femeninas en el cerebro durante la gestación y también ciertas características de un sector del hipotálamo. Entre tantos ejemplos, citaré la experiencia de las ovejas lesbianas filmadas en 1977 en la Universidad de Edimburgo: hembras masculinizadas por impregnación de testosterona en el período prenatal, que nacieron con los órganos sexuales femeninos, pero con la conducta del macho en el cortejo de las hembras, en la posición urinaria y en la riña, golpeando con su cabeza como un carnero normal. Y también se ha observado en reiteradas experiencias que un núcleo del hipotálamo en el homosexual varón tiene la estructura del núcleo de la mujer y viceversa. LA NACION informó, el 24/4/92, que en 1987 se comprobó que ciertas lesiones en el hipotálamo de grandes monos determinaron la pérdida de interés sexual por las hembras.
La doctora Diana Cohen Agrest refiere (en LA NACION, 4/11/2009) que, en una exhibición realizada en 2007 en el Museo de Historia Natural de Oslo, quedó demostrado el amor entre animales del mismo sexo, y da ejemplos incontestables. Expresa con razón que negar en el ser humano un rasgo que se observa en las otras especies representaría una mirada antropocéntrica que absurdamente excluiría a la especie humana del ecosistema.
Ante esta nueva comprensión del tema, Occidente ha avanzado en los últimos veinte años hacia el reconocimiento de derechos de las parejas homosexuales. En 1989, Dinamarca permitió por ley su registro, al conferirles casi la totalidad de efectos que produce el matrimonio, y le siguieron leyes de otros países, Noruega, Islandia, Finlandia, Suecia, Gran Bretaña, Hungría, Escocia, Suiza, Austria, República Checa, Luxemburgo, Alemania, Nueva Zelanda, Eslovenia, entre otros.
Pero luego, a partir de la ley de Holanda de 2001, algunos países han admitido el matrimonio homosexual. En tal sentido, Noruega, Suecia, Canadá, España, Sudáfrica, algunos estados de EE.UU. Y ahora, en nuestro país se halla abierto el debate sobre su admisión.
Se sostiene que el matrimonio heterosexual es un concepto antropológico, un dato de la realidad, por lo que sería contrario a la naturaleza el matrimonio homosexual. Se contesta señalando que el matrimonio es una creación del hombre; tras siglos de endogamia y luego de exogamia, la familia evolucionó hacia la monogamia por razones de diversa índole, lograr un orden en las relaciones sexuales, el cuidado de los hijos y los ancianos, motivos económicos (compartir tareas productivas), religiosos (el culto de los dioses del hogar), y así se afirmaron los lazos espirituales de la pareja. Con el correr del tiempo, la pareja se institucionalizó en el matrimonio.
Se sostiene que el matrimonio homosexual es contrario a la finalidad esencial del matrimonio, como es la procreación. Se contesta que, si bien el Código de Derecho Canónico de 1917 establecía entre los fines primarios del matrimonio la procreación, y el Código de 1983 que lo modificó no lo contradice, nuestro derecho no establece como fin del matrimonio la procreación -más allá de ser un proyecto noble de la pareja- por lo que no es posible demandar la nulidad del matrimonio por esterilidad. De otro modo, no podrían casarse los que por edad o por alguna enfermedad o accidente no pueden procrear.
Creo útil recordar que las resoluciones del Consejo de Europa del 7/5/1988 y del Parlamento Europeo del 8/2/1997 propician la plena eficacia de pactos y contratos matrimoniales de hecho celebrados entre convivientes, y la igualdad de trato en todas las cuestiones jurídicas y administrativas, con independencia de la orientación sexual de los interesados o afectados. Y el Parlamento Europeo, en 2003, consideró aplicable la expresión "familia", incluida la pareja homosexual, para todos los temas vinculados al derecho de residencia en los países europeos y la libertad de circulación entre ellos.
Los artículos 172 y 188 del Código Civil requieren el consentimiento de un hombre y una mujer para la existencia del matrimonio. En pro de la admisión del matrimonio homosexual se predica la inconstitucionalidad de dichas normas, conforme al principio antidiscriminatorio contenido en diversos textos que, por cierto, no mencionan expresamente a dicho matrimonio ni otras situaciones particulares.
Nuestra Corte Suprema, en un caso de reclamo de personería jurídica de una entidad de homosexuales, señaló, el 21/11/2006, que la denegación fundada en la orientación sexual viola los artículos 16 (igualdad ante la ley) y 19 (respeto a las acciones privadas) de la Constitución nacional.
La Constitución de la ciudad de Buenos Aires (art. 14) rechaza toda discriminación "por raza, etnia, género, orientación sexual?". La ley 32.592 de 1998 sanciona los actos discriminatorios determinados por la "raza, religión, sexo?". Varios tratados de derechos humanos incorporados al art. 75, inc. 22, de la Constitución "aseguran el respeto a todos los individuos sin distinción alguna de raza, color, sexo [?]".
Contra la posibilidad del matrimonio homosexual, se argumenta que la letra de los tratados que aseguran al hombre y a la mujer el derecho de casarse sólo protege al matrimonio heterosexual. Pero respecto de la interpretación gramatical, se advierte que los tratados no establecen el derecho de casarse un hombre con una mujer, redacción que habría excluido el matrimonio homosexual.
Se halla abierto, entonces, el debate sobre una solución definitiva de futuro.
El autor fue juez de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
- - -
Publicado por La Nación del 30 de Noviembre de 2009
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1205755
- - -
Suscribirse a:
Entradas (Atom)