viernes, 3 de diciembre de 2010

Por el derecho a la vida de las mujeres

HISTORICO COMIENZO DEL DEBATE SOBRE EL ABORTO EN LA CAMARA DE DIPUTADOS

Con la exposición de la danesa Marianne Mollman, experta legal de Human Right Watch, comenzó a discutirse en la Comisión de Legislación Penal un proyecto que apunta a despenalizar la interrupción del embarazo hasta la semana doce de gestación.

Por Mariana Carbajal

“La penalización del aborto es incompatible con los derechos humanos” y “no sólo trae consecuencias graves para la salud y la vida de la mujer que necesita interrumpir su embarazo, sino también crea un problema de salud pública” porque da lugar a “prácticas clandestinas e inseguras que durante décadas han constituido una de las principales causas de mortalidad materna en la Argentina”. Así resumió ayer la danesa Marianne Mollman, experta legal de la reconocida organización internacional de derechos humanos Human Right Watch, el impacto del aborto en el país, al abrir, en una jornada histórica, el debate en torno de la interrupción voluntaria del embarazo en la Comisión de Legislación Penal de la Cámara de Diputados.

Como estaba previsto, fue la única expositora invitada, aunque varias diputadas y diputados del oficialismo y la oposición, a la hora de las preguntas, expresaron su posición, mayoritariamente a favor de la despenalización y legalización del aborto. “Ninguna mujer se embaraza para abortar”, enfatizó Mollman, en un clarísimo español, y señaló que “el sufrimiento que causa la penalización del aborto en el país se vive casi exclusivamente en los sectores pobres”.

De acuerdo con sus investigaciones en la Argentina, indicó, la criminalización “lleva a las mujeres a medidas desesperadas, como por ejemplo el intentar abortar con agujas de tejer, con sondas y con tallos de perejil”. La especialista, además, desbarató los principales argumentos de los grupos antiderechos, alineados con la posición de la jerarquía católica y los grupos evangélicos contrarios a la despenalización, y aclaró que “no existe en el plano internacional de los derechos humanos el derecho a la vida del embrión, porque ninguna sociedad se ha puesto de acuerdo cuándo se inicia un ser humano”. Al respecto, enfatizó que es una interpretación errónea sostener que la Convención Interamericana de Derechos Humanos protege la vida siempre desde la concepción porque “la intención de los redactores fue permitir que haya legislaciones domésticas que permitan el aborto”.

La reunión estuvo encabezada por el presidente de Legislación Penal, Juan Carlos Vega, quien subrayó que en el país se practican alrededor de 450 mil aborto por año, y se comprometió a continuar con el debate del tema el año próximo, ante el insistente planteo de diputadas del oficialismo y la oposición. “Todo lo que en esta comisión se abre se termina”, aseguró Vega, de la Coalición Cívica, para garantizar que la de ayer no será la única convocatoria para hablar sobre los proyectos que abordan el problema del aborto. Reconoció que se trata de un debate “cruzado por la religión y la pobreza” y dijo que había recibido cerca de 850 mails con amenazas.

El proyecto que más adhesiones tiene –de los que fueron girados a Legislación Penal– es el de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, con casi cincuenta firmas de diputados. Ayer sumó dos más: los radicales Juan Pablo Tunesi y Sandra Riobó anunciaron su adhesión a la iniciativa, que despenaliza la interrupción voluntaria del embarazo (IVE) en las primeras 12 semanas de gestación.

Vega dijo a Página/12 que será el cuarto tema de la agenda de la comisión del año próximo, aunque aclaró que antes de abocarse al análisis de los proyectos, se harán jornadas como la de ayer, con invitaciones a especialistas “para escuchar todas las posiciones”. El hecho de que el próximo sea un año electoral podría demorar hasta 2012 el tratamiento en el recinto.

La radical María Luisa Storani y Cecilia Merchán, de Libres del Sur, presentes en la sesión, tuvieron un papel fundamental en la negociación con las autoridades de Legislación Penal, donde hicieron una alianza transversal, para que finalmente el aborto empiece a debatirse este año, aunque sea al filo del cierre de las sesiones ordinarias. “Estamos con esto salvando vidas”, destacó Storani, quien desde que ingresó al Congreso, en la última elección legislativa, se comprometió a impulsar la discusión en Diputados.

La exposición de Mollman fue precisa en datos, hasta se refirió al último incremento de la mortalidad materna que se dio a conocer esta semana y que ubica a las consecuencias de los abortos inseguros como su principal causa (ver aparte). Se explayó sobre el impacto sanitario de la criminalización del aborto y, además, sobre el marco de derechos humanos y las responsabilidades del Estado argentino a la hora de incorporar los tratados internacionales a la Constitución Nacional. En ese sentido, explicó que ese plexo normativo implica un deber de “despenalizar y legalizar el aborto” para “proteger el derecho a la vida, a la salud, a la integridad y la autonomía de las mujeres” y también que el Estado provea los servicios de IVE para garantizar “el acceso a la práctica” a todas las mujeres, no sólo a las que puedan pagarla.

También enumeró las recientes recomendaciones al país que este año hicieron los comités de la ONU de Derechos Humanos, de Derechos del Niño y el que monitorea la aplicación de la Convención para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (conocida por su sigla en inglés, Cedaw), que coincidentemente expresaron su preocupación por las consecuencias de la criminalización del aborto en la Argentina. “Las interpretaciones autorizadas del derecho internacional reconocen que el acceso al aborto legal y seguro resulta esencial para un disfrute y ejercicio efectivo de los derechos humanos de las mujeres”, afirmó la especialista, quien realizó dos investigaciones en la Argentina desde Human Right Watch sobre el drama del aborto y las deudas en materia de derechos sexuales y reproductivos.

La Sala 1 –la misma donde transcurrieron los acalorados debates por la Resolución 125– estuvo colmada de público y tuvo abundante presencia periodística. No hubo incidentes, a pesar de que se trató de un tema polémico, que despierta posiciones irreconciliables. Entre el público, más de un centenar de integrantes de la Campaña, con sus pañuelos verdes, siguieron con entusiasmo la reunión. Algunas de las activistas llegaron desde Neuquén, Mendoza y Chubut para presenciar la esperada apertura del debate en el Congreso. Se hicieron ver muy pocas personas contrarias a la despenalización: una mujer tuvo que ser echada por personal de seguridad al negarse a guardar un afiche en el que exhibía una imagen de un feto y otro con consignas contrarias a la legalización del aborto. Afuera del anexo de Diputados, integrantes de partidos de izquierda apoyaban la discusión, con batucadas, y separados por la avenida Rivadavia, un minúsculo grupo de jóvenes con carteles naranjas se manifestaban en contra de la despenalización.

En la audiencia hubo alrededor de una treintena de diputados y diputadas de la mayoría de los bloques, no sólo miembros de la Comisión de Legislación Penal, sino también de otras que deberán dictaminar sobre el tema, como Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia –estuvo su presidenta, Claudia Rucci, del Peronismo Federal– y de Acción Social y Salud Pública, cuyo titular es el kirchnerista Antonio Morante. Dijeron presente y pidieron la palabra al término de la exposición de Mollman Vilma Ibarra, de Nuevo Encuentro, cuyo bloque firmó el proyecto de la Campaña pero también presentó otro en términos similares, aunque extiende el plazo para una IVE a 14 semanas; Storani, Merchán, la radical Silvia Storni, la kirchnerista Juliana Di Tullio, Marcela Rodríguez y Fernanda Gil Lozano de la CC, y el socialista Miguel Barrios. Todos expresaron su apoyo a la propuesta de la Campaña. Dejaron sentada su posición contraria a una reforma legal Ivana Bianchi, del Peronismo Federal, y la evangélica Cynthia Ho-tton, que se llevó el único abucheo de la tarde. Bianchi preguntó “dónde queda el derecho del niño por nacer”, y Mollman le contestó que “no existe en la jurisprudencia internacional el derecho del embrión”. “Hay diferencia entre embrión y niño por nacer”, añadió.

También intervinieron las diputadas porteñas Diana Maffía (CC), María José Lubertino (Encuentro Popular para la Victoria), y Estela Díaz en nombre de la Campaña.

Unos minutos antes, Mollman había señalado que el Ministerio de Salud estima que el 40 por ciento de los embarazos en el país terminan en aborto. “Por lógica –siguió– quiere decir que cada uno de ustedes en esta sala conoce a por lo menos una mujer que ha tenido por lo menos un aborto. Estoy segura de que esas mujeres y niñas, vuestras hermanas, hijas, esposas, madres, amigas, no se tomaron la decisión de interrumpir un embarazo a la ligera. Y estoy segura de que hubieran preferido no necesitar un aborto. Ninguna mujer se embaraza para abortar".

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Publicado por Página 12 el 1 de Diciembre de 2010
http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-157864-2010-12-01.html
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jueves, 2 de diciembre de 2010

Comunicado de la Federación Argentina LGBT en el Día Internacional de respuesta al VIH/SIDA

Difundimos:

La FALGBT reclama acceso a los servicios de salud, más campañas de prevención y mayor participación de las organizaciones de la diversidad sexual para impulsar una respuesta efectiva frente al VIH/SIDA.

Con motivo de celebrarse el 1 de diciembre el Día Mundial de respuesta al VIH/SIDA, la Federación Argentina de lesbianas, gays, bisexuales y trans, renueva su compromiso militante con la construcción de una agenda específica que permita elabiorar estrategias frente a esta pandemia.

Las más de 50 organizaciones que confroman la FALGBT - y que tienen presencia en 20 provincias argentinas - desarrollan cotidianamente acciones de prevención, difusión y sensibilización en relación al VIH/SIDA y la incidencia que este tiene en la comunidad de lesbianas, gays, bisexuales y trans.

Asimismo brindan espacios de contención ya compañamiento a las personas que viven con el VIH/SIDA al tiempo que se implementan campañas para enfrentar el estigma y la discriminación que sufren las personas LGBT que vivien con el VIH/SIDA por una doble vía: por su orientación sexual e identidad de género y por la propia enfermedad.

Por otra parte la FALGBT expresa que, a pesar de contar nuestro país con un marco normativo que debería garantizar el acceso universal al testeo, consejería, prevención, atención y medicación, es imprescindible fortalecer las acciones al respecto con una mirada desde la equidad, trazando estrategias específicas para poblaciones específicas.

En nuestro país la prevalencia del VIH/SIDA en población LGBT es muy superior a la de la población heterosexual y sin embargo los esfuerzos presupuestarios de los distintos efectores y organismos nacionales, provinciales y municipales, no se reflejan en el mismo sentido.

Reconocemos el esfuerzo monumental que vienen realizando las agencias internacionales junto a diversos organismos del Estado y organizaciones de la sociedad civil al respecto, pero claramente hace falta profundizar esos esfuerzos para una respuesta efectiva.

Por eso, este 1 de diciembre, como cada día Mundial de respuesta al VIH/SIDA, la FALGBT reclama:

- Mayor presupuesto para los programas nacional, provinciales y municipales de VIH/SIDA.

- Implementación de servicios de salud amigables a la diversidad sexual que eliminen las barreras para el acceso existentes para la población LGBT.

- Discusión de las pautas presupuestarias conjuntamente con las organizaciones de la sociedad civil.

- Direccionamiento de los fondos con equidad, teniendo en cuenta la prevalencia y características de cada población afectada.

- Campañas de prevención específicas para las poblaciones LGBT.

- Combate al estigma y discriminación que sufren las personas viviendo con VIH/SIDA.

- Prevención, atención y tratamiento universal sin discriminación por motivo de la orientación sexual e identidad de género.

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AGRADECEMOS LA DIFUSIÓN DE ESTA INFORMACIÓN
Para más información:
Esteban Paulón, Presidente de la FALGBT, (0341) 15 6068171
Marcela Romero, Secretaria General de la FALGBT, (011) 156 2644182

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Cristianismo y homosexualidad. Cuestión de identidad

Reflexiones del teólogo Norbert Reck*

Se puede hablar de tres identidades específicas: la identidad homosexual, la identidad gay/lésbica y la identidad cristiana. Cada una de ellas produce determinados efectos en el comportamiento de las personas.

a) La identidad homosexual

Sus orígenes se remontan al s. XIX y se basa en la idea de que la atracción sexual entre personas del mismo sexo tiene una explicación biológica o psicológica. Así pues, la «homosexualidad» no es un pecado, sino algo intrínsecamente enraizado en la persona. El aspecto positivo es que el «homosexual» no es culpable de sus impulsos y por eso no tiene que justificarse por algo que hay en él.

El aspecto problemático de esta consideración es que, en el momento que construyo una identidad homosexual, ya no soy yo el que siente atracción por personas de mi mismo sexo, sino que hay algo en mí (mis genes, mis hormonas, mi predisposición física) que me lleva hacia las personas de mi mismo sexo.

Aunque no quisiese, mi predisposición me impone que sea así. Tengo que aceptarlo del mismo modo que otros aceptan, por ejemplo, una enfermedad mortal.

La identidad de toda persona «homosexual» está, por así decirlo, sometida a su naturaleza; es, en ese sentido, una identidad trágica.

El mensaje político: «No podemos hacer nada contra nuestro impulsos, tenéis que tolerarnos». (Nunca se han aducido pruebas científicas sobre el presunto origen genético, hormonal o psicológico de la atracción hacia personas del mismo sexo).

b) La identidad gay o lésbica

Los gays y las lesbianas no se preguntan por el origen de sus deseos. Sus deseos son así y ya está. No son algo extraño o impuesto, sino simplemente lo que desean.

No es una imposición, sino una elección libre. El aspecto positivo es que la construcción de una identidad gay o lésbica pasa por la construcción de una identidad propia, por la conciencia de la propia persona.

No es otra cosa que el derecho de toda persona de vivir según su inclinación, a condición de que esto no haga daño a otras personas.

No hay que avergonzarse. Y si se desea luchar contra la falta de respeto de sus derechos en la sociedad, entonces también se puede estar orgulloso: «orgullo gay».

El aspecto problemático: quien construye su propia identidad exclusivamente sobre la afirmación de los deseos sexuales se arriesga a limitar otros aspectos de su personalidad.

La identificación con un grupo de gays o lesbianas puede además limitar la construcción de una identidad individual.

El mensaje político: «Nosotros queremos lo que queremos y vosotros tenéis que aceptarlo».

c) La identidad cristiana La identidad cristiana, en realidad, es una no-identidad. En este mundo, los cristianos «nunca se sienten como en casa» (Heinrich Böll), no se identifican con ellos mismos o con un grupo de personas, sino con Jesucristo, que enseña a «dar la vida por los amigos» (Jn 15,13).

Pero nunca nadie podrá decir que un cristiano es idéntico a Cristo. Cristo siempre es más grande que nosotros, por lo que quien se identifica con Cristo quiere crecer más allá de sus posibilidades, quiere transcender a su persona. Así dice Pablo: «Ya no vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí» (Gal 2,20)

Los cristianos están seguros de dos cosas:

1) que Dios los ama por lo que son y

2) que Dios confía en ellos mucho más de cuanto puedan confiar ellos mismos. Siguiendo a Cristo pueden dejar atrás sus pequeñas identidades humanas y convertirse, como Cristo, en amor verdadero.

Las personas que se orientan hacia personas de su mismo sexo no se esconderán, en cuanto que cristianos, detrás de la inocencia de una predisposición biológica, sino que admitirán delante de Dios que su orientación está determinada por el amor. El mensaje político: «Para combatir la injusticia y el odio, hay que transformar toda relación humana en amor». * Norbert Reck es redactor jefe de la edición alemana de la revista Concilium, enseña teología y filosofía en la Katholischen Stiftungs-fachhochschule de Múnich, es guionista radiofónico y un referente en las actividades educativas de carácter religioso de algunos periódicos. El 4 de octubre de 2008 presentó en Milán (Italia) el número de Concilium sobre “Las homosexualidades”.

Ha publicado numerosos libros sobre teología entre los que destacan: Abenteuer Gott. Den christlichen Glauben neu denken (Wissenschaftliche Buchgesellschaft, 2003); Im Angesicht der Zeugen. Eine Theologie nach Auschwitz (Matthias Grünewald Verlag, 2002); Von Gott reden im Land der Täter. Theologische Stimmen der dritten Generation seit der Shoah (Wissenschaftliche Buchgesellschaft, 2001). Su página web es http://www.norbertreck.de/

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Publicado por Progetto Gionata el 1 de Diciembre de 2010
http://www.gionata.org/notizie/originals/cristianismo-y-homosexualidad.-cuesti-n-de-identidad.html
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La visita de Mary E. Hunt en Buenos Aires

Invitada por CEASOL (Centro Ecuménico de Acción Solidaria), la Dra. Mary E. Hunt, teóloga feminista norteamericana, estuvo en Buenos Aires, cumpliendo un ajustado programa de reuniones, los días 20 a 22 de noviembre.

El sábado 20, a pocas horas de su arribo, Mary Hunt mantuvo un significativo coloquio con teólogas, pastoras y pastores y lideres de iglesias evangélicas y católica, en las instalaciones del ISEDET (Instituto Evangélico de Estudios Teológicos), sito en el barrio de Flores.

Se refirió a su último libro (co-editado con Diann Neu), titulado el Nuevo Cristianismo Feminista. Allí expone las nuevas visiones y voces en la teología feminista, -ahora denominada en plural “teologías feministas” -con enfoques diversos sobre aspectos de la realidad que han emergido o se han renovado en sus dimensiones, desde la violencia hacia la mujer en sus distintos aspectos, hasta la diversidad sexual, la agresión humana al medio ambiente, las guerras, cuestiones todas que refieren a la concentración y manejo del poder político y económico por parte de sectores financieros, culturales, religiosos.

Esta mirada de propuestas teológicas feministas en América Latina y Caribe, en Asia, África, Estados Unidos y otras regiones, va conforman un nuevo cristianismo donde las mujeres encuentran sus experiencias de liberación en la práctica concreta de lucha por sus derechos y los de sus hijas e hijos.

A la exposición de Mary Hunt respondieron desde sus diferentes especificidades Mercedes García Bachmann, pastora luterana, biblista, docente en el área de Biblia en el ISEDET, co-fundadora del Foro de Teología y Género de la institución; Marcela Bosch, militante en Derechos Humanos, haciendo teología desde su práctica pastoral de acompañamiento a adolescentes en situación de calle; Zoila Paredes, pastora pentecostal, integrante del Foro de Teología y Género del ISEDET, trabajando en la sensibilización y capacitación en cuestiones de género con mujeres de su comunidad eclesial.

En el animado debate posterior se vertieron experiencias de opresión desde las iglesias y el tratamiento patriarcal de textos bíblicos y de tradiciones eclesiales y de experiencias de liberación surgidas de nuevas relecturas de la Biblia y de las tradiciones.

El domingo 21, Mary Hunt compartió un encuentro con participantes del Centro Cristiano de la Comunidad GLTTB, en el cual se explicitaron aspectos de discriminación sufridos por estas comunidades, así como el logro alcanzado con la reciente ley que permite el matrimonio igualitario en Argentina.

En el marco de este encuentro, se tuvo un tiempo de emocionado reconocimiento a la teóloga argentina Marcela Althaus-Reid –fallecida recientemente- por su apasionada búsqueda de una teología de liberación que pudiera despojarse de mitos y pre-conceptos heterosexuales y patriarcales.

También hubo un reconocimiento para Ilse Fuskova, -presente en el encuentro-, una de las primeras ideólogas del movimiento por la diversidad sexual.

El lunes 22, en la Iglesia Metodista de Flores, se compartió un desayuno con pastoras evangélicas, religiosas católicas, laicos y laicas comprometidas con las teologías feministas. La discusión se focalizó en las prácticas pastorales con mujeres en situación de prostitución y en las alternativas de inclusión de los aportes del feminismo en las instituciones académicas.

Si bien se reconocieron avances en los últimos años, persiste hacia las mujeres discriminación y riesgos en lo pastoral, lo económicos y lo político Se sintetizó que pueden encuadrarse en la cuestión del poder y surgió la propuesta de generar nuevas articulaciones entre grupos que trabajan por teologías feministas de liberación, criticas de las que ahora ya resultan clásicas.

La visita de Mary Hunt resultó un motivo de convocatoria para distintos núcleos de reflexión, capacitación y movilización social y política que actúan no solo por la defensa de los derechos de las mujeres, sino por la valoración y fortalecimiento de sus reflexiones teológicas.+ (PE)

Nota. El artículo fue estructurado en base a un informe enviado por el equipo CEASOL.

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Publicado por Ecupres - Prensa Ecuménica el 2 de Diciembre de 2010
http://www.ecupres.com.ar/noticias.asp?Articulos_Id=9245
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Teólogo gay: "La Iglesia tiene que normalizar relación con la sexualidad"

Deutsche Welle conversó con el teólogo alemán David Berger, quien, tras ser despedido de su cargo por ser homosexual, revela en su libro los chantajes padecidos por sus congéneres en el seno de la Iglesia católica.

Por Evan Romero-Castillo
Editor: José Ospina-Valencia

Mientras Alemania espera la ‘salida del armario’ de su primer sacerdote católico, los medios germanos se arremolinan en torno a David Berger, cuyo libro La sagrada apariencia fue lanzado al mercado el pasado 24 de noviembre por la editorial Ullstein. Berger es teólogo y ex director de la revista Theologisches, la publicación por antonomasia del catolicismo ultraconservador en el país de Martín Lutero. De ahí que su volumen –una aguda disección de la homofobia practicada sistemáticamente desde el Vaticano hacia abajo– haya acaparado la atención de la prensa.

Ya en el artículo No pude callar más, redactado para el diario germano Frankfurter Rundschau en abril, Berger había anunciado su homosexualidad a los cuatro vientos, describiendo todo aquello que en un primer momento lo atrajo hacia la institucionalidad católica y las razones que lo llevaron a distanciarse de ella; entre otras, el uso de la homosexualidad de los clérigos como herramienta de chantaje a lo largo y ancho de la jerarquía eclesiástica, y el enorme sufrimiento infligido a quienes no guardan su homosexualidad en secreto.

El teólogo fue despedido de su cargo como profesor de la Academia Pontificia Santo Tomás de Aquino a finales de julio, tres meses después de que dicho periódico de Fráncfort del Meno publicara sus reflexiones. Hoy, Deutsche Welle conversa con David Berger sobre la homofobia como síntoma de problemas más graves en el corazón de la Iglesia.

Deutsche Welle : ¿Cómo describiría usted la postura actual de la Iglesia católica de cara a la homosexualidad?

David Berger : Su postura está llena de contradicciones. Oficialmente, tiene vigencia el Catecismo de la Iglesia Católica, que habla de tratar a las personas homosexuales con tacto y respeto; pero en otros documentos, como el texto preparado por Joseph Ratzinger para la Congregación para la Educación Católica en 2005, se dice que ningún homosexual puede aspirar a convertirse en sacerdote por no ser capaz de establecer un contacto ‘normal‘ y ‘saludable‘ ni con hombres ni con mujeres. Sin embargo, los argumentos que sustentan semejante acusación brillan por su ausencia.

De manera similar, en Luz del mundo, el libro más reciente del Sumo Pontífice, Ratzinger se distancia de la noción, según la cual, no es la orientación homosexual como tal, sino el ejercicio de la homosexualidad la que representa un pecado. Es decir, Ratzinger describe la atracción erótico-afectiva que un hombre siente por otro hombre, en sí misma, como un ‘estado pecaminoso’. A más tardar allí se hace evidente la radicalización de la Iglesia católica frente al tema de la homosexualidad bajo el pontificado de Benedicto XVI.

Joseph Ratzinger no ha tendido a estimular el ecumenismo. Sin embargo, ha conseguido establecer alianzas con Gobiernos y organizaciones religiosas para ofrecer resistencia a resoluciones y declaraciones de la ONU que buscan proteger los derechos humanos fundamentales de las minorías sexuales. Con los representantes de Rusia y China de cara a la Resolución Brasil de 2003, y con los de Estados Unidos y la Organización de la Conferencia Islámica durante la moción del 18 de diciembre de 2008…

Yo tengo la impresión de que el Vaticano establece alianzas de facto con ciertos mulás iraníes al hacer declaraciones sobre la presunta decadencia de Occidente y la liberalización de la moral y las costumbres, sin importarle el destino de los hombres homosexuales en Irán. El Vaticano sabe que la homosexualidad es castigada con la pena de muerte en Irán y tolera esta situación cuando establece alianzas con sus líderes religiosos, como también tolera el hecho de que se restrinjan los derechos de la población femenina en ese país.

La discriminación que padecen los hombres homosexuales en el seno de la Iglesia católica no está del todo divorciada de la misoginia que impera en esa institución. Usted ha denunciado hasta ahora la opresión sistemática de la que son objeto los hombres homosexuales, ¿cree que se pueda poner fin a la homofobia dentro de la Iglesia sin abrirla a la participación igualitaria de las mujeres?

Sí, se puede, pero esa sería una hazaña muy pequeña. Esta situación debe ser contemplada desde una perspectiva amplia; la Iglesia católica tiene serios problemas a la hora de tratar el tema de la sexualidad humana y la homofobia institucionalizada es sólo una pieza dentro de un gran mosaico. Esta Iglesia de hombres célibes se muestra intransigente cada vez que aborda la materia, pero sus argumentos para justificar la exclusión de las mujeres de la ordenación sacerdotal y la persecución de los hombres homosexuales no pertenecen a la esencia del cristianismo.

Quien lea la Biblia sin asumir una actitud fundamentalista se dará cuenta de que ese texto no dice nada al respecto. Es la Iglesia, como institución, la que lo interpretó para convertir la sexualidad en un tabú y rodearla de prohibiciones estrictas, sabiendo de antemano que la gente no iba a poder respetar esas vedas. Esas prohibiciones van en contra de la naturaleza y la Iglesia sabe que siempre tendrá a su disposición a un contingente de ‘pecadores’ para echarle en cara sus faltas y poder exigirle lealtad. Ese es uno de los secretos del éxito de la Iglesia católica.

Cabe suponer que, para acabar con la discriminación de los homosexuales dentro de la Iglesia católica, hay que implementar otros cambios igualmente grandes…

La Iglesia católica debe empezar por normalizar su relación con la sexualidad para que pueda reflexionar y hablar sobre ella sin contaminarse con las neurosis personales de sus clérigos. Y esa normalización pasa por la abolición del celibato obligatorio; se puede ser célibe voluntariamente, como ocurre en la Iglesia del Oriente. Otro paso importante es poner fin a la lectura fundamentalista de la Biblia y analizar con mayor detenimiento los pasajes en donde supuestamente se condena la homosexualidad.

Una lectura histórica y crítica de la Biblia revelará que en ese texto se hacen planteamientos propios de la época en que se redactó, pero no necesariamente aplicables en la nuestra. Hoy día, la Iglesia católica no condena a quienes toquen voluntariamente la piel de un cerdo o consuman su carne, por ejemplo.

En noviembre de 2009, el arzobispo de Volokolamsk y encargado de las relaciones eclesiásticas del Patriarcado de Moscú, Ilarión Alféyev, anunció que la Iglesia ortodoxa rusa suspendería el diálogo con la Iglesia luterana debido al nombramiento de una mujer –la teóloga Margot Käßmann– como autoridad máxima de la Iglesia Evangélica de Alemania. Por otra parte, la amenaza de cisma pende sobre la Iglesia Anglicana desde que Gene Robinson se erigiera en el primer obispo abiertamente homosexual de esa institución en 2003 y la ordenación de mujeres como obispas fuera aprobada a mediados de 2008. ¿Puede la Iglesia católica implementar este tipo de reformas sin dividirse o perder el grado de poder e influencia que le queda?

Es difícil decirlo. Joseph Ratzinger ha envalentonado a los sectores tradicionalistas de la Iglesia católica. Si hoy el Papa decidiera encaminar a la institución por senderos más modernos, tendría que contar con la revuelta de los círculos más conservadores. A la Iglesia le iría mejor si un grupo de fundamentalistas decidiera separarse de ella.

De momento, la tendencia parece apuntar en dirección opuesta. ¿No son los feligreses más progresistas quienes están abandonando oficialmente las filas de la Iglesia católica?

La cantidad de personas que abandonan la Iglesia es mayor en aquellos países donde el Papa ha nombrado obispos ultraconservadores, como en Austria; eso hace que el conservadurismo tenga un auge notable dentro de la institución porque los hardliners se quedan y aumentan su grado de influencia. Lo peor sería que la Iglesia católica quedara reducida a una pequeña secta de cristianos extremistas.

Usted se mostró cuidadoso al decir en los medios que ‘un gran número de clérigos y aspirantes al sacerdocio en Estados Unidos y Europa tienen tendencias homosexuales’. ¿Por qué omitió por completo a los de América Latina, África y Asia?

Porque no conozco la situación de los clérigos homosexuales en esas regiones y no puedo permitirme emitir juicios en su nombre.

¿Qué efectos espera usted que tenga la publicación de su libro La sagrada apariencia?

Yo espero que este libro refuerce la confianza de los teólogos y sacerdotes gays en sí mismos. Las numerosas cartas que he recibido me han dado a entender que muchos de ellos están dispuestos a conquistar un lugar en la Iglesia católica y a denunciar los actos de chantaje de los que son objeto. Parecen estar diciendo: ‘¡No permitiremos que nos pongan bajo presión!’.

Pero, usted no está contando con que los clérigos gays ‘saldrán del armario’ masivamente, ¿o sí?

No necesariamente. Declararse homosexual para consolidar la confianza en sí mismo y defender los propios derechos no es algo que deba hacerse públicamente. Basta con que esa declaración tenga lugar frente a un obispo; esa es una manera de decir, por ejemplo: ‘Yo soy homosexual, me apego al principio del celibato, pero espero que la Iglesia se abstenga de tratarme como un sacerdote de segunda clase’.

Está por verse si la declaración pública de su homosexualidad juega un papel ejemplarizante…

Esa fue mi idea: alguien tiene que dar el primer paso y el indicado para hacerlo es aquel que tenga menos que perder, el que corra menos riesgos. Al ‘salir del armario’, yo no corrí los riesgos que habría corrido un sacerdote católico, cuya subsistencia –incluso económica– depende por completo de la Iglesia. Yo tengo ese privilegio y por eso tengo el deber de dar este paso.

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Publicado por Deutsche Welle - World el 1 de Diciembre de 2010
http://www.dw-world.de/dw/article/0,,6282281,00.html
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