viernes, 18 de marzo de 2011

Iglesia Y Estado. Qué piensa la gente en la Argentina

“Usted puede tener tres clases de relaciones con príncipes, gobernadores, y opresores. La primera y peor es que usted los visite a ellos, la segunda y la mejor es que ellos lo visiten a usted, y la tercera y la más segura, que permanezca lejos de ellos, de tal modo que ni usted los vea a ellos ni ellos lo vean a usted”. Abu Hamid Muhammad al-Ghazzali. (**)

Por Hilario Wynarczyk. (*)

Al hablar de laicidad del Estado en la Argentina, la influencia de la Iglesia Católica Romana es el problema recurrente, enfocado por lo general como una situación de monopolio dentro del campo de fuerzas constituido por el conjunto de las religiones presentes en el país. Al mismo tiempo los líderes evangélicos, sobre todo los conservadores bíblicos (la inmensa mayoría de un colectivo que tal vez supera los cuatro millones de personas), saben que el movimiento religioso que protagonizan es importante, y por momentos parece que algunos de ellos desearían gozar del estatus de actores de un duopolio, en vez de un monopolio.

El punto de origen de este problema de asimetrías se encuentra, desde el punto de vista jurídico, en la Constitución Nacional. Indica la Carta Magna en el primero de sus artículos que la nación es una República, y en el siguiente, afirma que la República sostiene al culto católico apostólico romano.

Ambas definiciones parecen el resultado de una transacción entre sistemas filosóficos en competencia a la hora de discutir la Constitución en los albores de la segunda mitad del siglo XIX, cada uno con su correlativo andamiaje político. Más tarde la perspectiva se extiende y amplifica en el derecho positivo hasta el artículo 33 del código civil, la Ley de Culto y el Registro Nacional de Cultos, que organizan un estatus jurídico privilegiado para la Iglesia Católica, y un estatus de organizaciones religiosas de segunda clase para las demás.

Dentro de ese panorama tiene sentido preguntar cuál es la opinión del público.

Pocas informaciones tenemos para darle una respuesta a esa pregunta, pero datos recientes, extraídos de la investigación de la Consultora Poliarquía (realizada por encargo del diario La Nación en septiembre del año 2010), son ilustrativos y brindan algunas pistas para la comprensión de un panorama que demandaría estudios más específicos. Las estadísticas a las que tuve acceso provienen de un artículo firmado por Laura Oliva en la Sección “Enfoques” del diario La Nación del domingo 24 de octubre de 2010. Pero el análisis que aquí expongo es independiente por completo del que hizo esa periodista.

Aunque la encuesta de Poliarquía no nos permite saber si la gente está de acuerdo con la existencia de un estatus jurídico asimétrico en favor del culto católico, pone de manifiesto que tan sólo el 12 % de la muestra consultada opina a favor de que el Estado le brinde asistencia económica a la Iglesia Católica Romana.

En un punto intermedio, existe un número significativo, del 41%, que piensa que el Estado debería ayudar a todas las religiones.

En el otro extremo, un 42 % se pronuncia en contra de que el Estado asista con dinero a las religiones.

Para decirlo de un modo breve, esto significa que a la gente consultada en esta muestra no le interesa mayormente que el Estado sostenga religiones. Y, observado en particular, el interés en que el Estado asuma el sostén de la Iglesia Católica Romana es muy escaso (una de cada diez personas consultadas se inclina en esa dirección).

Hasta ahí hablamos de la contribución al sustento económico de un culto determinado, cuya gravitación social depende en realidad de otros nexos históricos con organizaciones del Estado, la sociedad y la cultura, a través de méritos propios bastante claros en el rubro de la educación. Desde esta perspectiva que va más allá de lo jurídico, es notorio por ejemplo, que los obispos de la Iglesia Católica Romana logran una notable presencia crítica en temas de justicia social y han sabido en los últimos tiempos actualizar su lenguaje poniéndolo en consonancia con el paradigma del sistema democrático y la defensa de las instituciones que lo articulan.

Sin embargo los datos de la misma encuesta permiten saber que un alto porcentaje de los consultados está de acuerdo, aunque este acuerdo varía en niveles de intensidad, con la idea de que las autoridades religiosas no deberían intentar influir en lo que la gente vota en las elecciones (78%) ni en las decisiones de gobierno (77%). El dato es llamativo, pese a que ignoramos el formato que realmente tenía la pregunta al ser planteada a los encuestados.

En definitiva, aunque son muy básicas, estas cifras contribuyen a desacreditar la idea de que en la Argentina existe un poder religioso hegemónico y parecen poner de manifiesto cierto grado de consenso a favor de la clara separación entre las esferas del Estado y la religión.

Si es así, estas informaciones desafían cualquier pretensión de ejercicio de influencias de la religión sobre el Estado y la vida cívica, si está formulada con intenciones hegemónicas, que no distan en última instancia de ser derivaciones de una matriz autoritaria.

Aparentemente habría un espacio abierto en la sociedad para la cooperación entre las religiones y el Estado, en un clima de pluralismo responsable capaz de contribuir a darle una nueva forma a la nación en el curso de su historia.+ (PE)

(*) El autor es doctor en sociología y se especializa en la investigación de temas del campo evangélico.
(**) Cita extraída del libro de José Casanova, “Public religions in the Modern World”, publicado por The University of Chicago Press, 1994. Página 48.

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Publicado por Ecupres - Prensa Ecuménica el 15 de Marzo de 2011
http://www.ecupres.com.ar/noticias.asp?Articulos_Id=9392
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Sancionar para mantenerse

Por José Guillermo Mariani. (*)

Ha adquirido publicidad en los últimos días, y ha sido motivo de inquietud para muchos, la decisión tomada por el Arzobispado de Córdoba, como resultado de un juicio eclesiástico iniciado contra el padre Nicolás Alessio por expresiones públicas contrarias al criterio oficial de la Iglesia en el asunto de la ley de matrimonios igualitarios. La sanción le prohíbe el uso del ministerio sacerdotal, y lo priva del oficio de párroco que había ejercido en San Cayetano, ciudad de Córdoba.

Hay un proceso canónico detrás de esta sentencia. Un “abogado de oficio” ejerció supuestamente la defensa del Pbro. Alessio.

Esto me hace recordar mi caso, en que habiendo el equipo jurídico que me defendía, apelando finalmente a la Signatura Apostólica, este Supremo tribunal vaticano exigió, además de un depósito previo de 1.800 euros, la elección en una lista de abogados residentes en Roma y aprobados por la Santa Sede, de quien debía defenderme.

Ya los costos fueron motivo suficiente para no aceptar pero, sobre todo, esa condición de que nombrara un abogado del entorno curial que no tenía noción de quién era yo para que me defendiera me pareció aberrante.

No sé si esto sucederá en muchos casos en el orden civil. Pero de todos modos, la defensa por parte de quien está complicado con la acusación, no puede considerarse auténtica sino sólo “pro forma” De modo que aquí no hubo diálogo ni oportunidad de apelación a la justicia, sino exclusivamente decisión autoritaria y hasta caprichosa.

En segundo lugar, hay que advertir que esta aparatosa decisión del poder, supuesto o añorado, por la jerarquía eclesiástica, no tiene efectos reales ni sobre la libertad de los sancionados que siguen siendo ministros ordenados, ni sobre los cristianos que optan por acogerse a su ministerio, como fue en las primeras comunidades.

Sólo queda restringida la anotación canónica de los sacramentos dispensados en esas circunstancias. Muy distinto por supuesto de lo que sucedía en tiempos de la Inquisición con cárceles, exilios, torturas y condenas a la horca o la hoguera.

Tengamos en cuenta, igualmente, que esa objeción, muy clara a primera vista, “si no están de acuerdo con las reglas de la institución ¿por qué no la dejan del todo y dejan de preocuparse por que cambie? Es el mismo argumento que Tradición Familia y Propiedad esgrimía en Brasil durante la dictadura militar que derrocó a Joao Goulart. “Amelo o déjelo” Si no les gusta este país así con sus reglas como están, ¡váyanse a otra parte!

Frase que copiaron aquí para poner letreritos en los parabrisas, los que apoyaban la dictadura militar. Pero los que no se iban, argumentaban: ¡es mi país! Es mi espacio heredado y adoptado! Además de no tener por qué abandonarlo, tengo pleno derecho y hasta obligación de exigir y luchar por que cambie lo que lo desfigura.+ (PE)

(*) El Presbítero Guillermo "Quito" Mariani, sancionado por el Vaticano, fue ordenado sacerdote en diciembre de 1951. Estuvo 39 años en Villa Belgrano, Córdoba, en la Parroquia Nuestra Señora del Valle, conocida con el nombre de “La Cripta” En Junio de 2004, presentó su autobiabrafía titulada “Sin tapujos, la vida de un cura” y en mayo de 2006 “La Gran Máscara” su segundo libro. Al ser sacado de La Cripta lo reemplazó el cura Víctor Acha quien mantiene lineamientos similares a los de Mariani, pero ahora, que debe retirarse por razones de edad, lo reemplazará un sacerdote de línea conservadora. La feligresía es consciente que un proyecto de muchos años puede desaparecer.

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Publicado por Ecupres -. Prensa Ecuménica el 18 de Marzo de 2011
http://www.ecupres.com.ar/noticias.asp?Articulos_Id=9403
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miércoles, 16 de marzo de 2011

Derechos Humanos Hoy: Hacia una sociedad con más memoria, verdad y justicia

El 24 de Marzo a las 19:30, en la Iglesia Metodista Central, Rivadavia 4044, CABA, tendrá lugar el panel "Derechos Humanos Hoy: Hacia una sociedad con más memoria, verdad y justicia"

- El costado civil de la dictadura: Pastor Daniel Bruno.

- El caminar de los pueblos migrantes y refugiados: María Amelia Sosa - Caref (comisión de apoyo al refugiado)

- DD.HH y diversidad sexual: Cegla (cristianos/as gay, lesbianas, bi sexuales, y trans de Argentina)

Entrada Libre y Gratuita.

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Italia: 17 de mayo Vigilias de Oración para recordar a las victimas de la homofobia

Acaso los cristianos podemos quedarnos callados cuando hombres y mujeres siguen siendo perseguidos, matados y maltratados por ser homosexuales?

Es por ello que por la quinta vez, incluso este año, los días que preceden el 17 de mayo, Día Internacional contra la Homofobia, los grupos cristianos de creyentes homosexuales, en Italia y otros lugares del mundo, volverán a rezar juntos para recordar a las victimas de la homofobia.

Las vigilias se harán con el intento de romper con nuestras oraciones y testimonios la muralla de silencio que muchas veces encontramos en nuestra iglesias y en nuestra sociedad.

Valdenses, católicos, veterocatólicos, metodistas, baptistas, anglicanos se citarán con los creyentes homosexuales en sus iglesias, comunidades y casas para levantar su grito de esperanza contra la violencia homofóbica para que termine de una vez.

Incluso este año las vigilias tendrán lugar en distintas ciudades y comunidades celebrando el versículo del Evangelio " Dios me ha hecho ver que a nadie debo llamar *impuro o inmundo " (Hechos 10,28).

Ya que como escribía el obispo católico Antonino Bello, "cuando consigan librarse de la resignación y logren tener más confianza en la solidaridad (...), cuando lleguen a convencer a los creyentes en Cristo para que pasen de su bando con sus armas, ese día veremos las señas gloriosas de la Resurrección".

En Italia las Vigilias para recordar a las victimas de la homofobia se organizaran con la ayuda y el apoyo de Gionata, el proyecto italiano Fe y Homosexualidad, y en Europa con el respaldo del European forum of lesbian, gay, bisexual & transgender christian groups (El Forum europeo de grupos cristianos de Lesbianas, Homosexuales, Bisexuales y Transgender).

Visiten el sito www.gionata.org/in-veglia/2011.html o escriban a gionatanews@gmail.com

Questo indirizzo e-mail è protetto dallo spam bot. Abilita Javascript per vederlo para obtener màs informaciòn o para comunicarnos la realizaciòn de una Vigilia que recuerde a las vìctimas de la homophobia en su ciudad.

Para mayores detalles:
17 de mayo de 2011. Los grupos de creyentes homosexuales vuelven a rezar en las Vigilias para recordar a las vìctimas de la homophobia

Vigilias contra la homofobia. Prueba del ecumenismo entre evangélicos y católicos desde las bases

La Vigilia por las víctimas de la homofobia. Una elección de solidaridad más allá del miedo

Las vigilias por las víctimas de la homofobia son también un acto político

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Publicado por Progetto Gionata el 14 de Marzo de 2011
http://www.gionata.org/in-veglia/2011/el-17-de-mayo-las-vigilias-de-rezos-para-recordar-a-las-v-ctimas-de-la-homophobia.html
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El ala gay de la iglesia madrileña

Reportaje: Una asociación reúne a 110 cristianos homosexuales en Chueca.

Chema quería ser cura. Pasó cinco años en el seminario. Salió antes de ordenarse alertado por la suerte de otros compañeros. Si alguno se declaraba homosexual, le enseñaban la puerta. "Había gente que no lo decía para ordenarse", dice. Él no estaba dispuesto. Quería ser cura, pero nunca renunciar a lo que ya era: homosexual y creyente. Entonces dio un portazo.

No es la única vocación, de esas que está tan falta la Iglesia, que se quedó por el camino. Esta tarde de jueves, después de la oración semanal, un grupo de chicos se reúne en un local de Chueca que llama la atención desde el exterior. Crismhom: Cristianos de Madrid Homosexuales. Dice un colorido rótulo sobre la puerta.

Pese a la extrañeza de la mayoría que se topa con el lugar, el número de socios y simpatizantes es cada vez mayor. Si en 2006, cuando el grupo echó a andar, apenas cuatro personas asistían a la oración, esta tarde de jueves son más de 40. Exseminaristas, ingenieros, profesores y hasta heterosexuales. Javier, el presidente de la asociación, comenta orgulloso que hay un par de vecinas mayores "incondicionales" que no se pierden ni una reunión. La puerta está abierta a todo el mundo.

"No creo que haya una sola realidad dentro de la Iglesia tan rica como esta", dice Javier, que aprovecha cualquier ocasión para puntualizar que ellos, "como todos los creyentes", forman parte de la Iglesia. E incluso, a su modo, se sienten pastores. "Hay gente que vuelve a la iglesia gracias a Crismhom. Si nosotros no evangelizamos dentro del colectivo nadie lo va a hacer".

Su labor ha llegado ya a 110 simpatizantes, cada uno con su historia. En el caso de Iván, que también pasó un año en el seminario, dos religiosos de los Marianistas fueron decisivos a la hora de aceptar su homosexualidad. Ante la confusión del chico, que entonces tenía 19 años, uno de ellos le dijo que mirara en su interior y que lo que encontrara sería bueno. Poco después un sacerdote despejó todas sus dudas: "Algún día la Iglesia acabará aceptándolo, y mientras tanto yo lo acepto ya", le dijo.

Pese al mensaje oficial del Vaticano, contrario a la homosexualidad, en Crismhom todos sostienen que hay una parte de la Iglesia que lucha por su espacio. Simplemente esperan que haya cambios. Su vida entre el colectivo homosexual, pese a la extrañeza inicial que despierta, es mucho más fácil. "Me siento más libre como cristiano entre gais que como gay entre cristianos", dice Iván a pesar de los apoyos que recibió en su día.

Como él, tampoco Javier tuvo problemas cuando contó que era gay a "todo el mundo de su parroquia", a la que estuvo muy ligado desde niño. Ahora pasa más tiempo en Crismhom y el cambio de la parroquia al local de Chueca no podía haberle salido mejor. Conoció a Chema y desde entonces son pareja. Aunque en Crismhom sostienen que nadie se acerca al grupo "solo para ligar", sí es normal que se empiecen relaciones. "Aquí conoces gente que busca algo más que pasar una noche con una persona diferente, ahí fuera a veces es difícil encontrar pareja", dice Chema.

Exseminaristas, parejas, heterosexuales... pero ni una mujer. Aunque alguna ha participado alguna vez en las actividades, al ver a tanto hombre lo acaba dejando. "Es la pescadilla que se muerde la cola, aunque nos encantaría que vinieran", comenta Javier.

Lo que sí hay que atribuir a una mujer es que la asociación tenga un local en el centro de Madrid. A eso y, como dice Óscar, otro de los socios, a una "bendición de Dios". La dueña del edificio del número 18 de la calle de Barbieri, según cuenta Óscar, quería "elevar la espiritualidad del barrio" y tras conocerles les ofreció casi gratis el local hace poco más de un año. "La dueña es heterosexual y podía haber alquilado el local a un bar por muchísimo dinero", resume Óscar como para demostrar que, con los tiempos que corren, la única explicación a tanta generosidad tiene que venir de arriba.

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Publicado por El País - España el 13 de Marzo de 2011
Distribuido por Área de Asuntos Religiosos - FELGBT
http://www.elpais.com/articulo/madrid/ala/gay/iglesia/madrilena/elpepiespmad/20110313elpmad_3/Tes
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